Cambumbo repite este 6 y 7 de marzo ¡A Petición!
- Mariú Medios

- 2 mar 2020
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Gracias al éxito de la obra teatral “Cambumbo”, monólogo interactivo que rinde un homenaje póstumo a Tony Echavarría en el bar Juan Lockward del Teatro Nacional, la prestigiosa sala concedió dos nuevas fechas a la producción para este viernes 6 y sábado 7 de marzo.
El unipersonal a cargo de Franklin Soto, es una celebración a quien fuera uno de los creadores más influyentes del mundo artístico dominicano en los años 80.
Bajo la dirección de Ramón Santana y el coaching actoral de Xiomara Rodríguez, cuenta con la producción de Lulú Ceballos y Raúl Méndez.
Las funciones han gozado de una gran asistencia del público, y las mejores opiniones por parte de quienes le han presenciado, incluyendo la prensa especializada.
Las boletas se encuentran a la venta en Uepa Tickets, el Club de lectores del Listín Diario y la boletería del teatro.
Algo más:
La obra, escrita por el mismo Franklin Soto, con la adaptación de Ramón Santana, se sumerge en la concurrida vida nocturna de los años 80s, y descubre la protesta implícita en el espectáculo que en aquel entonces este artista proponía en su escenario ubicado en el ensanche La Fe.
Cambumbo fue tan influyente, que incluso determinó los nombres que llevaron muchos artistas que marcaron aquella época, además de congregar a toda la farándula nacional cada noche en su establecimiento.
Franklin Soto se entrega a esta trama con toda la pasión que merece esta historia de vida, que por primera vez se cuenta en las tablas dominicanas.
La Historia de Cambumbo:
Tony Echavarría, (Cambumbo) fue uno de los personajes más emblemáticos de la farándula en los años setenta y ochenta, quien tenía un club nocturno en la calle Paraguay esquina Rafael J. Castillo (35), desde donde se trasladó a la misma Paraguay, pero esquina Juan José Duarte, (calle 27), en el ensanche La Fe. En el lugar, sin lujo, más bien humilde, concurría la flor y nada de la farándula dominicana de la época. Los músicos, los cantantes de boleros o de merengue, caían en el club de Tony Echavarría, luego de terminar sus shows y las actividades en los establecimientos donde trabajaban.
Cambumbo se daba el lujo de contar con la presencia de figuras internacionales que venían al país a actuar en el hotel Jaragua, El Maunaloa, American club, Boite El Conquistador, Embassy Club del hotel El Embajador, El Chantilly, el Salón Bonanza del hotel Sheraton y en los demás establecimientos que ofrecían shows nocturnos con artistas criollos y extranjeros. ¿Qué ofrecía Cambumbo? Sencillamente un show de doblajes con las canciones de Olga Guillot, donde la iluminación se la proporcionaba él mismo con una linterna, con el “artista” iluminándose él mismo con un foco como si fuera un spot light o un perseguidor. Pero en esa sencillez, en la picardía, jocosidad, e informalidad residía la magia de Cambumbo para atraer a la gente.
Fuente: RRPP Claprd




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